Christian Felber: “Hace falta una democracia soberana para impedir la muerte de la banca regional,cooperativa y ética”

Christian Felber
Christian Felber

Christian Felber es el ideólogo de la denominada Economía del Bien Común, un movimiento social basado en valores como la dignidad, la ética, la solidaridad,o la sostenibilidad ecológica y que aspira a cambiar el modelo económico actual por otro en el que prevalezcan estos valores. Este profesor universitario, filólogo y politólogo, además de bailarín de danza contemporánea, difunde desde hace cinco años la teoría sobre la Economía del Bien Común. Esta semana viajó hasta Salamanca para presentar la última edición de su libro, además de visitar la localidad de Miranda de Azán, el primer municipio de Castilla y León considerado del ´Bien Común´.

Christian Felber en Miranda de Azán
Christian Felber en Miranda de Azán

AUDIOFelber explica qué es la Economía del Bien Común

Este sistema económico se aplica a nivel político, social y empresarial. Cada uno de estos parámetros debe someterse a controles de evaluación que permitan calificar el balance de esos valores. Felber lo explica a continuación:

AUDIO: Criterios de evaluación del Bien Común

Esta es la  ENTREVISTA que me concedió a su paso por Salamanca y que se publicó en el Norte de Castilla:

Entrevista en El Norte de Castilla
Entrevista en El Norte de Castilla

La Economía del Bien Común (EBC) es un modelo alternativo de economía de mercado ético, impulsado por Christian Felber. Este austriaco, profesor universitario de economía, filólogo, especialista en sociología y política, además de bailarín, lleva cinco años divulgando esta nueva teoría económica por todo el mundo. Miles de ciudadanos, políticos, empresas y asociaciones ya forman parte de esta causa que tiene como principales valores la dignidad, la sostenibilidad ecológica, la justicia social o la democracia.

Felber viajó la pasada semana a Salamanca para presentar la nueva edición, más ampliada y avanzada de su libro ´La Economía del Bien Común´. Además, aprovechó la ocasión para conocer la localidad de Miranda de Azán, único municipio ´del Bien Común´ en Castilla y León y uno de los pioneros en sumarse a esta iniciativa en toda España.

El concepto del Bien Común –como recuerda usted en sus charlas-tiene que ver con la ética, y además es un término que ya recogen las constituciones de países democráticos, incluido España. ¿Cómo es posible que se puedan unir términos tan antagónicos como ética y economía?

Son tan antagónicos como persona y ternura. Si una persona decide ser cruel, parecen antagónicos. Si decide ser tierna, es igualmente posible y humano. La ética y la economía nunca han sido antagónicos de forma sistémica hasta la llegada del capitalismo y su legalización dentro de Estados nacionales. El punto son las reglas de juego que guían las actividades económicas: Si las leyes incentivan el egoísmo y recompensan la avidez y la desconsideración, la economia y la ética se vuelven antagonistas. Las reglas de la Economía del bien común tienen el efecto contrario: un matrimono inteligente entre la economía y la ética, entre los mercados y los valores (no financieros), entre el dinero y los bienes comunes.

La EBC está basada en valores como la solidaridad, el reparto justo, respeto al medio ambiente, la cooperación…¿No deberían ser estos los objetivos de cualquier sistema económico?

Definitivamente. Estos valores ya están anclados en las constituciones, pero no lo están las reglas de juego correspondientes, por ejemplo: límites a la desigualdad; un balance del bien común obligatorio para empresas y un examen del bien común para inversiones y créditos; la prohibición de la especulación financiera; la vinculación del comercio internacional a estándares éticos y de la libre circulación de capitales a la transparencia y cooperación fiscal, por sólo nombrar a algunos. La economía del bien común propone añadir este “missing link” entre los valores constitucionales y el orden económico concreto a través de asambleas constituyentes locales: en municipios, comarcas y regiones. Una larga serie de encuestas indica que la gente desea otras reglas de juego – más éticas y más coherentes con las constituciones – que los gobiernos y parlamentos.

¿Cuál es el mayor enemigo del actual sistema económico?

La falta de voluntad de ser realmente libre de muchas personas. Esto incluye dos aspectos: Primero, la gente no aprende ni se atreve a sentir lo que realmenta necesita y le hace feliz. El dinero no es capaz de hacerlo, ni tampoco el poder. Son otros valores que el actual modelo económico no sabe generar. Segundo, muchas personas, a pesar de no estar de acuerdo con el estado actual de las cosas, no se mueven para cambiarlas porque prefieren sentirse impotentes a ser libres. La libertad incluye el reconocimiento de una/o misma/o, sino también la responsabilidad de co-crear las reglas de la convivencia, la participación activa en la democracia. En una democracia real, que yo llamo “democracia soberana”, el texto más importante, la constitución, se redacta y adopta por los ciudadanos soberanos. La voluntad de ser soberanos es la condición de que los procesos consituyentes puedan arrancar y se creen reglas – constitucionales – éticas para la economía.

¿Cuál seria la mejor vía para que la EBC llegue a ser valorada como una alternativa económica real, es decir, se están dando los pasos correctos para que llegue a ser una realidad?

No creo que haya una vía dorada, sino que son muchos caminos que luego confluirán en un amplio río: miles de empresas que realizan el balance del bien común, bancos que se orientan al bien común, consumidores que exigen el balance del bien común y basan su compra en sus resultados, municipios que se convierten en municipios del bien común e inician asambleas democráticas y así sucesivamente. Finalmente, el río desemboca en un proceso constituyente formal cuyo resultado sería el arraigo de una economía del bien común en la constitución.

La EBC se focaliza en tres planos, el económico, social y político. De esos tres, ¿hay alguno en el que sea más sencillo implantar el sistema o desde el que debería iniciarse el proceso?

Según la visión holística del mundo – todo está interrelacionado con todo – la transformación debe iniciarse en todas las partes a la vez. Así, se crean múltiples sinergias, por ejemplo entre la ciencia y el tejido empresarial gracias a proyectos de investigación; entre los inversores y start-ups gracias al banco y bolsas regionales del bien común; o con municipios a través de la compra pública. Por eso, el movimiento trabaja con tres “grupos pioneros”: empresas, municipios e instituciones de enseñanza. Lo que sí dejamos abierto es donde cada grupo local o regional, cada “campo de energía” quiere empezar o poner un foco especial. Así los distintos grupos pueden desarrollar buenas prácticas donde les viene más fácil y servir de ejemplo para otros.

¿Cómo sería un gobierno que aplicara la EBC?

Primero, debería hacer un balance del bien común en todas las empresas públicas en su esfera de influencia. Segundo, recompensar a las empresas privadas que hagan un balance. Tercero, aplicar los valores constitucionales en todas sus actividades – desde el trato digno de los empleados públicos, la información transparente de los ciudadanos y su involucración más profunda en los procesos de decisión y gobierno: apoya asambleas económicas y constituyentes para contruir una democracia soberana. En esta, el gobierno puede encontrar su destino: servir a los ciudadanos y no “gobernarlos”.

Y cada individuo, de forma particular, ¿puede hacer algo para colaborar en el Bien Común? 

Muchísimo. Puede reflexionar cuáles son sus valores, comprobar si los vive realmente y poner la totalidad de las actividades en congruencia progresiva con ellos. Puede convertirse en un/a consumidor/a, inversor/a, emprendedor/a ético/a. Puede iniciar la realización del balance del bien común en la empresa en la que trabaja. Puede nutrir su voluntad soberana e iniciar junto con otros una asamblea democrática en el municipio donde vive. Puede finalmente fundar un grupo regional de EBC o adherirse si otros ya lo han iniciado.

 ¿Qué criterios debe seguir una empresa para ser considerada del Bien Común? 

No utilizamos este término. Todas las empresas, no importa la rama, la forma legal o el tamaño, son igualmente bienvenidas en realizar el balance. Este tiene un sistema de valoración de hasta un máximo de 1000 puntos. Lo importante es ponerse en camino y avanzar cada año un poco. El balance informa sobre el “sentido” del producto o servicio: si satisface necesidades básicas, de lujo o crea adicción, por ejemplo; sobre las condiciones laborales (salud, seguridad, sentido, compatibilidad con la familia, …), los efectos ecológicos de los productos en todo su ciclo de vida, la distribución de la renta y del beneficio, la transparencia y democracia interna y externa así como la concentración de la propiedad.

La desconfianza del ciudadano hacia los bancos es algo que ha crecido a raíz de la crisis económica, pero ¿han aprendido algo los bancos o volverán a caer en los mismos errores? 

Diferenciaría entre los bancos capitalistas que no solamente no han aprendido – siguen siendo demasiado grandes, siguen especulando y convierten el crimen en un modelo de negocios. No sé cuántas veces el Deutsche Bank, por ejemplo, ha sido condenado a multas de cientos de millones de euros e incluso miles de milliones de euros. Mientras sus beneficios sean un múltiple de las multas, estas últimas son una invitación se seguir cometiendo crímenes porque son rentables.

Por otro lado hay remanentes de cajas de ahorros, que yo sepa quedan dos en España, y también cooperativas de crédito que se acuerdan de sus raíces y valores fundacionales. A estos se suman nuevos bancos éticos. Todos están en peligro porque la Unión Europea quiere crear bancos grandes para tener que supervisar sólo unos cuantos. Esta aplicando el mismo peso regulatorio a los pequeños que a los grandes, aplastándolos. Es una masacre al ralentí. Hace falta una democracia soberana para impedir la muerte de la banca regional, cooperativa y ética.

¿Cómo será el modelo de Banco del Bien Común que van a poner en marcha en Austria?

Aspirará al bien común como objetivo principal: No tocará el casino financiero global, no distribuirá beneficios financieros a los propietarios, invitará a los ahorradores a abstenerse de los intereses de ahorros, y evaluará todas las solicitudes de crédito según sus efectos éticos: en el medio ambiente, en las relaciones sociales, en la dignidad de las personas afectadas y en la democracia. Sólo si el proyecto para el cual se solicita un crédito pasa esta evaluación ética, junto con la financiera, se concederá el crédito. Si pasa el examen ético, pero no el financiero, se pasará a la bolsa del bien común que canaliza capital privado a las empresas más útiles y éticas. Los beneficios para los inversores serán: sentido, utilidades, valores de verdad.

¿Qué es lo que se ha logrado con el sistema del Bien Común desde que se inició en 2010? 

El movimiento arrancó hace cinco años en Austria. Desde entonces, se ha difundido en más de 40 países, las actividades más intensas se producen en Austria, Alemania, Italia, Suiza y España. Ya son casi 2000 empresas que apoyan la iniciativa, y casi 300 que han realizado el balance del bien común, entre ellas tres bancos y las primeras entidades públicas como Zaragoza Vivienda o la Escuela Superior de Ciencias Aplicadas de Burgenland. En España hay tres municipios del bien común oficiales, otros ocho están en proceso de acercamiento. En Italia, se ha creado una primera región del bien común. Unas 100 universidades y escuelas superiores han comenzado actividades: enseñanza, proyectos de investigación, aplicación del balance y difusión pública. La Universidad de Barcelona realiza el balance y ha presentado una Cátedra UNESCO que ya fue aprobada por la Comisión Nacional UNESCO, ahora se va a presentar a París. El Comité Económico y Social Europeo ha adoptado una “opinión” sobre la EBC con un 86 por cien de los votos a favor. Tenemos dos primeros eventos en el Parlamento Europeo todavía en 2015. El libro existe en 9 idiomas, los prólogos de la nueva versión castellana provienen de las plumas de Victoria Camps y Federico Mayor Zaragoza; el de la versión inglesa del premio Nobel Eric Maskin. Hemos recibido varios premios en sendos países. Y lo más importante: Miles de personas contribuyen activamente a esta “plástica política colectiva”. En todo el mundo, se han creado más de 100 grupos locales y 17 asociaciones legales. Cada día se adhieren personas, empresas, organizaciones y gobiernos. Vamos creciendo de abajo arriba, cada persona es bienvenida.

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