LAS MÉDULAS

Me da la sensación que la mejor época para visitar Las Médulas, en el Bierzo leonés, es en otoño. Los ocres, amarillentos y marrones en todas sus gamas deben formar un espectáculo inigualable, a juzgar por los castaños centenarios que inundan este paraje. No fue mi caso, ya que decidimos conocerlas en el mes de enero, pero tampoco nos decepcionó.

Recorrer Las Médulas supone hacer un ejercicio de imaginación y visualizar la época en la que se encontraban a pleno rendimiento. Hablamos de hace más de 2.000 años, cuando los romanos explotaron el oro que había en estas montañas, convirtiéndolas en unas minas extraordinarias que hoy son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (2002), además de Bien de Interés Cultural por su interés arqueológico (1996) y Monumento Natural.

Está considerada la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el Imperio Romano y sus encrespadas montañas son el resultado de un laborioso trabajo de ingeniería perfectamente explicado con paneles en el Mirador de Orellán, el punto más alto y desde el que se hacen las fotos más típicas de Las Médulas.

Desde el Mirador de Las Pedrices

El sistema de extracción del oro se denominaba Ruina Montium y consistía en canalizar el agua de los riachuelos de la montaña a través de una red de galerías sin salida que se construían dentro de las montañas. Se soltaba el agua a través de ellas y literalmente explotaban, surgiendo así esas formas tan caprichosas y espectaculares. Eso era lo que facilitaba después la recogida del polvo de oro, trabajo que se desarrolló durante al menos 200 años.

Recorrer Las Médulas es tarea fácil y todo depende del tiempo y las ganas que tengas. Puedes elegir varias rutas: una circular de kilómetro y medio que parte del Centro de Recepción de Visitantes, en el pueblo de Las Médulas, otra también circular de 3 kilómetros por la denominada Senda de las Valiñas , la Senda Perimetral de 10.7 kilómetros, la Senda de Reirigos– la más exigente- la de los Conventos o la del Lago Sumido.

Optamos por hacer parte de la Senda Perimetral, que dejamos reducida a la mitad por falta de tiempo.

Uno de los puntos de obligada visita es La Cuevona que forma parte de la antigua red de túneles y galerías de la explotación minera y que en ese momento se encontraba cerrada al público.

Pero si hay algo que verás a lo largo de todo el recorrido son unos espectaculares castaños centenarios con formas que solo el paso del tiempo ha ido creando.

Para finalizar nuestro recorrido decidimos ir en coche hasta Orellán para tener las vistas más espectaculares de Las Médulas, las más famosas, vaya. Una vez que dejamos el coche en el aparcamiento, recorremos 600 metros, inclinados, eso sí, hasta llegar al Mirador de Las Pedrices para, a través de paneles, leer con atención lo que supuso la construcción de las galerías, túneles y pozos para extraer el oro. También se puede optar por visitar la Galería de Orellán, sacando la correspondiente entrada y alargar un poco más la visita.

La Galería de Orellán desde el Mirador de Las Pedrices

Si algún día te animas a recorrer Las Médulas, es mejor que elijas tú la ruta que mejor se adapte al momento porque no resulta fácil recomendar una sobre otras.

Esta es la ruta en WIKILOC por si quieres echar un vistazo:

Y ahora, te dejo con el vídeo resumen que subí a mi Instagram.

Gracias por estar aquí de nuevo.

LOS SECRETOS DE TONDA

No tenía grandes esperanzas en esta ruta, en parte por lo improvisada (algo absurdo, la verdad) y también por lo desconocida (peor aún). Gran error. Confieso que me sorprendió gratamente y la recomendaré siempre.

A media hora de Salamanca, y al poco de pasar Guijuelo, se encuentra la Sierra de Tonda, con una ruta de trazado circular de 11 kilómetros y escasa dificultad, perfecta para realizar en familia. Su nombre, Los Secretos de Tonda.

Entrada a la Sierra de Tonda

La ruta es sencilla y transcurre por caminos sin grandes desniveles en los que los robles primero y las encinas después acompañan nuestro paso. Realizamos esta ruta a finales de febrero y con los árboles pelados que, aunque también tiene su encanto, invita más a realizarla en otoño o primavera.

Imagino que estaréis pensando a qué viene el título de este post, sencillo. La ruta ha sido diseñada para ir descubriendo distintos “secretos” que se encuentran a lo largo de su recorrido: seis en total. Una manera sencilla de otorgar cierto misterio e interés por ir descubriéndolos a medida que avanzamos.

El primero que vemos nada más iniciar el camino es el “Secreto del Mirador”, una delicia que nos lleva a parar y contemplar el paisaje que tenemos frente a nosotros con la Sierra de Béjar, Quilamas, la Peña de Francia o parte de la Sierra de Gredos.

A lo largo de la ruta veremos abrevaderos, charcas y fuentes. Las pocas lluvias de este año las mantienen con poca agua y, en algunos casos, ninguna. Llegamos al “Secreto de la Fuente”, una construcción realizada en granito del terreno y que está rodeada de asientos a ambos lados, incluso de mesas con bancos corridos para meriendas ocasionales.

Como dije antes, el agua es protagonista en la Sierra de Tonda y, las charcas que sirven para dar de beber a los animales del entorno, las encuentras en varias localizaciones. De ahí que el “Secreto de la Charca” nos permita hacer un receso para sentarnos en su orilla y tomar un respiro. Estas charcas sirven no solo a ganado ovino y vacuno, sino a los jabalíes de la zona que dejan su huella de manera muy visible en el recorrido y, por supuesto, a la orilla de las charcas. Comprobarás también las distintas especies de anfibios, peces e invertebrados que viven en ese hábitat.

El camino no aburre en absoluto porque, además de ligeros desniveles, cambia el entorno con cierta frecuencia. De ahí que, además de caminar por un simple camino de tierra, nos adentremos a veces entre encinas, carrascos y escobas. Y así es como descubrimos el “Secreto de la Virgen”. Se trata de un pequeño altar con una pequeña escultura de la Virgen de la Asunción, patrona de Guijuelo.

La Sierra de Tonda cuenta también con distintas construcciones que en su día sirvieron como refugio para personas y animales. Cabañas, chozas y casetas que se encuentran abandonadas aunque con cierto encanto. Es el caso del “Secreto del Refugio”, una cabaña que sirvió de guarida a los pastores y que debió contar con otra construcción a su lado para dar cobijo a los animales, a juzgar por las paredes derruidas que se ven.

Casi finalizando la ruta, vamos al encuentro del trabajo que la erosión del tiempo y el clima ha hecho sobre las piedras graníticas de la zona, para divisar a lo lejos el “Secreto de la Tortuga”. Se trata de la tortuga de Santiago, un claro ejemplo de lo caprichosa que puede ser la naturaleza para dotar de formas extraordinarias un materia tan duro como el granito. Una curiosidad: aunque la tortuga se distingue perfectamente cuando la miras de frente, prueba a verla desde el lateral y comprobarás que la tortuga desaparece.

Aunque estos son todos los secretos de la Sierra de Tonda, hay otros espacios que merecen la pena una reseña. Por ejemplo, el banco escultura “Abrazados a Tonda”, una escultura de Elisa Merino que formó parte del proyecto de Voluntariado Juvenil que se realizó en toda la sierra y que incluye flora y fauna propias del lugar.

Y ya por último, si estáis en Salamanca y os apetece ir de ruta pero no tenéis claro dónde, os recomiendo Los Secretos de Tonda. ¡No os decepcionará!

Ahora sí, os dejo como siempre con el vídeo resumen que colgué en mi Instagram.

PEÑA CANALETA

Reconozco que hicimos esta ruta sin saber el nombre y guiándonos solamente por mi hermano, cuya pasión por su pueblo, que es el mío, le hace poner nombres según su criterio y de manera totalmente subjetiva.

Pero no seré yo quien le quite la ilusión.

Por eso emprendimos la marcha convencidos de llegar al Machu Pichu mogarreño, ¡nada menos! Pero, en realidad, esta ruta no existe ni está señalizada y cualquier parecido con la ciudad sagrada inca, será pura coincidencia.

Cabaña construida en lo alto de la Peña Canaleta

Salimos desde el Camino de las Eras, en Mogarraz, un trazado repleto de hojas de roble propio de la época. Las colmenas es otro de los atractivos de este recorrido, de hecho se pueden ver varios carteles donde nos avisan-con gran sentido del humor por parte de su dueño- que “las colmenas están dotadas con sistema de aviso GPS y vídeo cámara de vigilancia”, para evitar su robo. Por cierto, colmenas que producen una miel riquísima de la que hemos dado buena cuenta en algunas celebraciones como la de San Blas, pero eso lo contaré en otra ocasión.

Sendero repleto de hojas de roble

La ruta es corta con una duración total de 6,3 kilómetros y, aunque algo empinada, es perfecta para realizar en familia. Lo que más sorprende al llegar arriba es la cabaña redonda de piedra y tejado de escobas- de reciente construcción-cuyo interior está vacío pero desde el que se divisa la Peña de Francia a través de la única ventana que hay.

Incluso lo mejor es llevar el bocata para comer allí. Las vistas son maravillosas porque puedes divisar toda la Sierra de Francia mientras degustas el almuerzo sentado en cualquiera de las piedras enormes de granito que hay en el lugar o en una mesa construida para la ocasión que hace las veces de merendero.

Vistas desde el interior de la cabaña con la Peña de Francia al fondo

Como siempre, os dejo el vídeo resumen que colgué en mi Instagram.

ARGUSINO, LA VIDA INUNDADA

Argusino, en la comarca zamorana de Sayago, quedó sepultado bajo las aguas de la presa de Almendra en septiembre de 1967.  Sus 487 habitantes, que tuvieron que abandonar sus casas, fueron indemnizados con 30.000 pesetas, a cambio de iniciar una nueva vida donde buenamente pudieron. 

Desde entonces, cuando las aguas del pantano descienden se pueden ver restos del pueblo, como el cementerio donde todavía permanecen los cuerpos de los vecinos que reposaban allí en el momento de la inundación. 

La Asociación Argusino Vive , creada por hijos y nietos de los desplazados, reclaman desde su creación justicia para sus antepasados y poder rescatar los cuerpos del cementerio para depositarlos en la Ermita de Argusino, construída en 1972, y poder honrarlos como merecen.

Caminar por esas arenas donde hace 54 años había tanta vida te produce una sensación extraña, una mezcla de tristeza e injusticia. Pero nada es comparable con la de sus vecinos, cuyos recuerdos fueron arrancados y sepultados bajo las aguas.

CUEVA DE LA MORA

La Cueva de la Mora situada en la Sierra Quilama, Salamanca, es un paraje misterioso y lleno de encanto con una historia detrás que la hace más atractiva y que tiene como protagonista a la reina Quilama y su enamorado, el rey godo Don Rodrigo. Cuenta la leyenda que ambos se cobijaron en la cueva huyendo de la invasión musulmana que había comenzado en la península en el año 711. Aunque su primer escondite fue en algún lugar de la Sierra de Francia, distintos pasadizos y cuevas les hicieron llegar a la denominada hoy Cueva de la Mora.

La ruta parte de Navarredonda de la Rinconada, pueblo natal de mi padre, por cierto. Matorrales y escobas adornan el camino hasta llegar a las Fuentes, un espacio que se agradece para hacer una pausa y en la que puedes (y debes) echar un trago de agua fresca. Caminamos por pistas de tierra y caminos repletos de hojas de roble a lo largo de unos 4 kilómetros de subida.

El último tramo merece una pausa, no solo para coger aire después del esfuerzo , sino para disfrutar de las vistas de toda la sierra y sus pueblos desde lo más alto (1.434m.)

Desde ese punto iniciamos el descenso a la cueva. Es un tramo difícil y algo peligroso, sobre todo si no tienes cierta experiencia. La bajada es a través de una pedrera de granito entre matorrales y piedras de distinto tamaño que requieren paso firme y lento para asegurar bien el pie. Una vez allí puedes trepar hasta la cueva, con algo de cuidado, o simplemente quedarte a comer a sus pies contemplando la enormidad de la zona de Entresierras.

Cueva de la Mora

Os dejo el vídeo resumen de la ruta que, como siempre, cuelgo en mi Instagram.

Gracias por estar ahí.

PARQUE NACIONAL DEL TEIDE

Cuando te planteas cómo pasar el último día del año de manera distinta, nunca piensas que otros han tenido la misma idea que tú. Por eso, cuando decidimos ir a despedir el año a Tenerife y hacer una ruta el último día de diciembre, no pensábamos que habría unos cuantos centenares de personas con la misma ocurrencia. Por eso, al llegar al Parque Nacional del Teide, y más concretamente a la zona del teleférico que asciende a unos metros de la cumbre y ver esa cola enorme de gente que esperaba a que le subieran, optamos por seguir a otro punto del parque.

La Red de Senderos del Parque Nacional es amplia y decidimos recorrer el Sendero de los Roques de García, una ruta circular de 3,6 kilómetros apta para todo tipo de público y que comienza en el mirador de La Ruleta con el famoso Roque Cinchado, una formación volcánica conocida por aparecer en el antiguo billete de mil pesetas. ¿Os suena?

Roque Cinchado

Los Roques son unas enormes formaciones rocosas surgidas por la acumulación de varias capas de diferentes materiales, que formaban un muro de separación entre las dos calderas de Las Cañadas. La erosión a causa del viento, el agua y las temperaturas ha hecho que, con el tiempo, las rocas tengan esas formas tan caprichosas. Las más espectaculares son el “Roque Cinchado”, “La Catedral” o “La Cascada”.

Este es un sendero que se puede recorrer por tu cuenta y sin permiso previo, aunque lo suyo es seguir el trazado marcado y no salirse de la ruta.

El Parque Nacional del Teide, Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 2007 con la categoría de Bien Natural, es de obligada visita para cualquiera que se acerque hasta Tenerife. Los cráteres, las chimeneas, los ríos de lava y esa mezcla de colores y formas difíciles de ver en otro entorno, hacen de esta ruta algo difícil de olvidar.

Eso sí, a lo largo del recorrido siempre tendrás presente el Teide, majestuoso con sus 3.712 metros, el tercer volcán más grande del mundo.

Como siempre, te dejo el vídeo resumen en mi Instagram. Gracias por estar.

AIGUILLE DU MIDI

No importa que seas ajeno a los deportes de invierno. Subir hasta Aiguille du Midi merecerá la pena siempre y será un recuerdo que guardes toda tu vida.

La Aguja del Mediodía es, junto al Mont Blanc, la montaña más famosa de los Alpes franceses y el paraíso de los esquiadores que tienen en la estación de Chamonix un referente mundial en la práctica del sky.

La subida comienza en teleférico que parte de Chamonix a 1.035 metros. Una impresionante estructura que te permite llegar a la estación intermedia de Plan D’Aiguille a 2.317 metros.

Vista de Chamonix desde el teleférico

Desde la estación podemos contemplar maravillosas vistas del Mont Blanc, los Drus, l’Aiguille Verte, las agujas de Chamonix y el Glacier des Bossons e incluso podemos hacer una pequeña excursión hasta el Mer de Glace.

Una de las actividades que incluye la visita a Aiguille du Midi es la denominada Pas dans le Vide (paso al vacío), una estructura de cristal que cuelga del vacío y no apta para los que padecen de vértigo. En ella no puedes entrar con objetos punzantes ni con tu propio calzado. Para subir hasta aquí debemos coger un ascensor que nos dejará a 3.842 metros.

Una vez bajamos de nuevo en el ascensor, se debe visitar el Espace Vertical, donde se encuentra un pequeño museo del alpinismo que, además, tiene el honor de ser el museo a más altura jamás construido. En él, podemos comprobar los pasos que se dieron en la construcción de la estación y el grandísimo esfuerzo material y humano que supuso. ¡Espectacular!

Si atravesamos Le Pipe (el tubo), una estructura de hierro de 32 metros de longitud y adosado a la roca del Aiguille du Midi, llegaremos hasta otros dos miradores y a la estación del telecabina Panoramic MontBlanc.

Es difícil describir lo que tienes antes ti y lo suyo es dejarse llenar de sensaciones. Momentos irrepetibles que te hacen poner los pies en la tierra y pensar en lo insignificantes que somos.

Os dejo el vídeo resumen que subí a mi Instagram.

Gracias por estar ahí.

RUTA DE LOS TRES RÍOS

La Sierra de Francia siempre está presente en mis rutas y, en esta ocasión, vuelvo a ella. Se trata de la Ruta de los Tres Ríos, un trazado circular y sencillo apto, incluso, para niños y que recorre los ríos más importantes de la Sierra, el Francia, Alagón y Cuerpo de Hombre.

Partimos de Sotoserrano, en cuyas afueras hemos dejado el coche, y seguimos las indicaciones de la ruta que están bien señalizadas. Serán un total de 8.4 kilómetros que parten por carretera pero sin tráfico, y siguen entre olivos, castaños, encinas y cerezos, pegados a la ribera de los ríos que dan nombre a la ruta.

Debo decir que hice esta ruta un fin de semana de enero, cuando los árboles están pelados y el atractivo de su vegetación no es el más idóneo. Pero si tuviera que elegir una fecha para repetirla , sería en primavera cuando los cerezos están en plena floración y el espectáculo está garantizado.

Una vez que abandonamos la carretera nos desviamos por un sendero que baja hasta el primero de los ríos, el Francia que se llega a fundir con el Alagón poco antes de llegar al camping Vega de Francia.

Cruce del Francia con el Alagón

En esta época el camping permanece cerrado, pero hacemos una parada en su pequeña playa de arena donde tanto hemos disfrutado en pleno verano, aunque solo sea por recordar momentos inolvidables.

Seguimos avanzando junto a la ribera hasta el reencuentro con el río Cuerpo de Hombre en una intersección perfecta con forma de T. Puedes encontrarte, como fue nuestro caso, con algún rebaño de cabras pastando junto al río bajo el ojo atento de su pastor. Es en esa zona donde se encuentra el Puente Romano de Sotoserrano.

Puente Romano de Sotoserrano

El paseo junto al río resulta precioso. El caudal baja con fuerza y es difícil resistirse a fotografiarlo.

Apenas media hora de camino más y regresas a Sotoserrano, el punto de partida.

Os dejo con el vídeo resumen de la ruta que subo, como siempre, a mi Instagram.

Gracias por llegar hasta aquí.

COMUNICACIÓN CORPORATIVA

Comunicación en eventos puntuales como ferias, congresos o jornadas.

Algunos eventos en los que he trabajado llevando la comunicación y relación con los medios:

Feria Agro ganadera de Trujillo, años 2018-1019

Feria Internacional de Apicultura y Turismo de Las Hurdes, años 2018-2019

Congreso Mundial de Facultades de Farmacia IPAP, año 2018

Congreso Iberoamericano de la Infancia y Juventud en Riesgo, año 2018

Festival de Ajedrez “Salamanca cuna del ajedrez moderno”, años 2018-2019-2020-2021